Boric: angustia y esperanza en Chile

Por Sofía Barahona y Felipe Vial

Chilean deputy Gabriel Boric speaks for CLAS at UC Berkeley, February 2020. (Photo by Nicolás Novoa-Marchant/www.sdpaudiovisual.com.)

El diputado chileno Gabriel Boric habla con la comunidad de CLAS en UC Berkeley, febrero de 2020. (Foto de Nicolás Novoa-Marchant / www.sdpaudiovisual.com).

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El pasado 10 de febrero, el diputado chileno de Convergencia Social, Gabriel Boric, estuvo en Berkeley invitado por el Centro de estudios Latinoamericanos (CLAS, por sus siglas en inglés). Se juntó a conversar con miembros de la comunidad de UC Berkeley sobre el estallido social en Chile y describió las principales agendas de reforma que se están discutiendo en su país: la agenda social, que busca dar respuesta a las problemáticas más urgentes de los chilenos; la de derechos humanos, cuyo fin es tanto garantizar el reconocimiento, sanción y reparación de los numerosos casos de vulneración de los derechos humanos de manifestantes, como también reformar las FF.AA y Carabineros; y la agenda constitucional que se manifestará, entre otras cosas, en el plebiscito que se realizará el 26 de abril para saber si se aprueba o no la redacción de una nueva constitución. (1)

Con respecto al proceso constitucional, Boric nos dejó varias reflexiones. Los niveles de violencia y manifestaciones que estamos viviendo como país son una respuesta a la violencia institucional que generó durante décadas la marginalización de un significativo porcentaje de la población. Los avances que nos posicionaban como uno de los países más desarrollados de Latinoamérica no reflejaban las realidades diarias que vivían miles de chilenos. Una de estas era un alto endeudamiento estudiantil ligado a títulos de instituciones que no cumplieron las expectativas. Las demandas de las movilizaciones reflejan también descontento con bajos salarios, pensiones, y un sistema educacional y de salud altamente segregado.

Es este clima político y social el que nos mantiene, como planteó el diputado, en una constante tensión entre la angustia y la esperanza. Angustia por las necesidades urgentes que aún no tienen solución, por la violencia, la represión, y la falta de soluciones concretas en el corto plazo a las necesidades más urgentes de los chilenos. Esto es utilizado como argumento por los sectores más conservadores para no avanzar en el proceso constitucional, declarando que no existen las condiciones mínimas que garanticen un proceso democrático. Además, plantean que un cambio constitucional tomaría mucho tiempo y que para solucionar los problemas más urgentes se pueden hacer reformas. Es irónico que aquellos son los mismos que se opusieron a un proceso constitucional durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet – en condiciones mucho más “estables” que las de ahora – y son los mismos que han acusado de inconstitucionales muchas de las reformas propuestas en los últimos años.

A huge protest march in the Plaza Baquedano in Santiago, October 2019. (Photo by Hugo Morales.)

Marcha de protesta en la Plaza Baquedano en Santiago, Chile. Octubre de 2019.
(Foto de Hugo Morales.)

La segunda parte de esta tensión constante es la esperanza. El levantamiento social se sublevó contra la violencia institucional y dio paso a una gran oportunidad de cambio. Fueron los mismos ciudadanos que se autoproclamaron “despiertos” y sin intenciones de volver a dormir. El Congreso comenzó a legislar como nunca, los políticos lograron ponerse de acuerdo, la gente tomó las calles, volvió a conversar con el otro y a participar. La única certeza que tenemos es que, aunque los próximos años serán difíciles para todos, existe la inédita posibilidad de construir un nuevo pacto social impuesto por la razón y por la democracia, no la fuerza. Un acuerdo transversal para que, en nuestra carta fundamental, el marco social en el que nos desenvolvemos, quepamos todos.

1. La fecha del plebiscito constitucional fue cambiada al 25 de octubre de 2020 debido a la pandemia del coronavirus.
https://www.cnnchile.com/pais/plebiscito-nueva-fecha-25-octubre_20200319/

Sofia Barahona.

 

Sofía Barahona es la Coordinadora de Desarrollo de LYRIC, una ONG con sede en San Francisco que trabaja con jóvenes LGBTQ. También ha trabajado en East Bay Sanctuary Covenant y OLAS-LGBTQ Sanctuary Project, dos ONGs que trabajan con migrantes latinoamericanos en el Área de la Bahía. En 2017, antes de mudarse a los EE.UU., fue presidenta del sindicato de estudiantes de PUC Chile (FEUC) y portavoz del Movimiento de Estudiantes de Chile.

Felipe Vial.

 

Felipe Vial es un estudiante de doctorado de tercer año en el Departamento de Economía de UC Berkeley. Recibió tanto su B.A. y M.A en Economía en PUC Chile. Sus intereses de investigación giran en torno a la economía laboral y la economía política, particularmente centrados en los sindicatos y la acción colectiva

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1 Response to Boric: angustia y esperanza en Chile

  1. Pingback: Boric: Anguish and Hope in Chile | Center for Latin American Studies, UC Berkeley

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